Pintado en la época de la declaración de guerra francesa en España, cuando la sordera de Goya y el miedo a las enfermedades mentales se estaban desarrollando, la guerra que me esperaba me exasperaba y me quejaba cada vez más de su salud. Un diagnóstico contemporáneo decía: "los ruidos en su cabeza y sordera no están mejorando, pero su visión es mucho mejor y está de nuevo en control de su equilibrio". Sin embargo, he estado sufriendo una crisis nerviosa y entrando en una enfermedad física prolongada, y he admitido algunos de los trabajos que he creado, reflejando sus propias dudas, ansiedad y miedo. Goya dijo que esta pequeña charola de aceite sobre hojalata fue informada por escenas de instituciones que observé cuando era joven en Zaragoza.




Patio con lunáticos
aceite en hierro estañado •