La pintura fue descubierta en 1895 en una de las antesalas del Palacio Pitti, en Florencia, por William Spence. Ha sido propuesta como una pieza acompañante de la famosa Primavera e interpretada como una alegoría al fin de las sangrientas guerras de Pazzi. Atenea y el Centauro es una de las múltiples pinturas de Botticelli en las que se explora la relación entre el hombre y la mujer. Esta pintura mitológica muestra, como en muchas de sus obras, la dominancia de la mujer sobre el hombre y su superioridad tanto en sabiduría como en virtud.




Atenea y el Centauro
pintura al temple sobre madera •