Cuando trabajaba y se relajaba en su casa, Klimt normalmente usaba sandalias y batas largas sin ropa interior. Existe una fotografía famosa de él en la que se ve un poco desaliñado, con un gato en sus manos. Su vida sencilla era de alguna manera enclaustrada, dedicada a su arte y su familia y poco más con excepción del Movimiento Secesionisa, evitaba los "café society" y a otros artistas socialmente. La fama de Klimt usualmente llevaba a los patrones a su puerta, y podía darse el lujo de ser altamente selectivo. Su método de pintar era en ocasiones muy deliberado y laborioso, y requería largas sesiones con sus sujetos. Tan solo miren este bosque.




Bosque de Hayas I
óleo sobre lienzo • 100 x 100 cm