El 11 de noviembre de 1918 acabó la I Guerra Mundial. Muchos artistas conocidos se vieron envueltos en este conflicto. Las obras de Wyndham Lewis, Otto Dix, Paul Nash y David Bomberg ayudaron a definir la Gran Guerra mediante las representaciones de los paisajes desafiantes y las voces de los soldados que nunca volverían. Hoy presentamos la portada de la revista “Der Ruf”. Se publicaron siete números de esta primitiva revista expresionista entre febrero de 1912 y noviembre de 1913. El primer número incluía su declaración programática: “Ahora habrá un gran interés en todos los comienzos, en lugar de peripecias y puntos finales, como antes”. En la edición especial “Krieg” (Guerra) de noviembre de 1912 no se percibe una potencial guerra como una catástrofe devastadora, sino más bien como la oportunidad catártica de un nuevo comienzo. La portada de este número, diseñada por el artista gráfico Franz Karl Dellavilla (1884 - 1967), presenta un autorretrato de 1910 de Egon Schiele, centrado en el rostro, que distorsiona con un rojo brillante. El color rojo alude al ensayo introductorio titulado “Apología de la Guerra”, escrito por. Robert Müller (1884 - 1927) y que comienza así: “La guerra llega al mundo mediante la sangre”. Los artículos de la revista ilustran con claridad la actitud de glorificación de la violencia de algunos de los primeros expresionistas. La guerra se percibía como un despertar bien recibido de la tediosa existencia de la gente y se creía que podría acabar con el letargo de la burguesía.




Revista "Der Ruf" (número especial Guerra - "Krieg", noviembre de 1912)
óleo sobre lienzo •