Los frescos y precisos retratos de animales salvajes, perros y (en particular) de caballos junto a sus propietarios, entrenadores, jinetes o mozos de cuadras que realizaba Stubbs gustaban y eran muy solicitados por destacados entusiastas de los deportes. Se puede observar que también era un excelente pintor de paisajes.
Aunque recibió poca atención crítica por parte de sus contemporáneos, Stubbs es considerado actualmente uno de los artistas ingleses más innovadores del siglo XVIII.