Hoy es nuestro segundo domingo del artículo mensual de enero junto al Nationalmuseum de Estocolmo; durante los próximos tres domingos presentaremos las obras maestras de su magnífica colección. ¡Esperamos que te guste! :)
La criada de la cocina es considerada por muchos como una de las obras más representativas de Rembrandt. Las cálidas sombras de rojo, marrón y amarillo y el vívido retrato de la muchacha hacen de esta una de sus auténticas obras de arte.
Se podría suponer que Rembrandt utilizaba como modelo a una persona especial, quizás alguien del entorno de su hogar, alguien a quien conociera bien, puesto que le dio un carácter tan singular. Sin embargo, no es Hendrickje, la mujer con la que vivía en 1651. Ella tenía entonces 25 años y la muchacha de La criada de la cocina es probablemente un poco más joven. A mediados del siglo XVII, Rembrandt pintó una serie de pinturas a caballo entre el retrato y la pintura de género de mujeres jóvenes. La colección del Nationalmuseum incluye una serie de dibujos con una composición similar en la que la modelo se apoya sobre ambos codos.